El Boletín Litúrgico “San Pío X” nació por una iniciativa de María Cecilia Vega, laica comprometida con la pastoral litúrgica de la Iglesia. Luego de haber propuesto la idea al Padre Ricardo Dotro, en ese momento su párroco, y sacerdote especializado en Liturgia, se lanzó el primer número, que como pueden ver ustedes mismos en el archivo de boletines, es mucho más simple que en la actualidad.

Pocas cosas fueron propuestas al comenzar:

Servir a la pastoral litúrgica de la Iglesia Católica en comunión con las enseñanzas del Concilio Vaticano II,

Nombrar a San Pío X, patrono del Boletín Litúrgico,

Que el servicio sería gratuito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




 


Han pasado cinco años de aquel feliz nacimiento.


Cuando se inició el servicio, se incluyó en la lista de correo a aquellas personas que habían pasado por los Cursos de Liturgia que dictara el P. Ricardo. Luego se fue ampliando debido a que otras personas o comunidades conocieron el servicio y consideraron importante ser suscriptores.

En la actualidad, contamos con cuatro mil suscriptores del boletín. Ellos pertenecen a distintas comunidades de la Argentina, América, algunos de Europa, y desconocemos si llega a los otros continentes. Sabemos que además de comunidades católicas lo reciben otras confesiones cristianas, y nos da mucho gusto poder ser útiles a todos.

Luego de cuatro años de llevar adelante el servicio, Cecilia, se apartó y fue creada una comisión que integran además del Padre Ricardo Dotro, Ana Schnaider, Emiliano Abib y Paula Raiker. Contando con numerosos colaboradores.

 
 
 

Emiliano Abib

 

 

Nació el 30 de marzo de 1981 en el barrio de Barracas donde vivió, hasta casarse, con su familia compuesta por sus padres y un hermano. Allí cursó los estudios primarios y secundarios en los Institutos Sagrado Corazón de Jesús y San Antonio M. Zaccaría.

Sus actividades de apostolado las desempeñó desde niño en la parroquia basílica homónima al primer establecimiento citado, donde a través del grupo de acólitos y con la buena ayuda de los sacerdotes betharramitas se despertó su interés por el estudio de la Liturgia. Es así que a medida que fue transcurriendo el tiempo, participó de diferentes maneras en la organización y animación de las acciones litúrgicas de su parroquia y procuró su capacitación en el tema por medio de la lectura contínua, cursos de formación y la guía de maestros en la especialidad. Finalizados los estudios medios obtuvo el titulo de analista de sistemas, profesión que ejerce.

En el 2006 contrajo matrimonio y finalizó la Especialización en Liturgia organizada por la Comisión Episcopal de Liturgia (CEA).

Actualmente es alumno del Instituto Superior Marista en la carrera de profesor en ciencias sagradas, y coordina el grupo de liturgia de su Parroquia, la San Isidro Labrador de Saavedra.

 

Ricardo Dotro

 

 
Nació en Buenos Aires el 5 de abril de 1959, es sacerdote de la Arquidiócesis de Buenos Aires (1985).
Párroco de San Miguel Arcángel (2004). Profesor de Liturgia en el Instituto Superior Marista (1987). Vicepresidente de la Sociedad Argentina de Liturgia (2004-2007). Realizó curso de especialización en el Centro de Pastoral Litúrgica de Barcelona.

Fundador y director de los Cursos y Talleres de Liturgia de la vicaría Centro. Es autor junto con Gerardo García Helder del Diccionario de Liturgia publicado por AMICO (3ª edición).

 

Oscar A. Fernandez

 

 

Argentino, 65 años, soltero.
Su iniciación en la liturgia data de 1958 con  un curso dictado por el Abad Andrés Azcárate OSB; y fundamentalmente colaborando junto al Pbro. Agustín Born responsable del ALDU (Apostolado Litúrgico del
Uruguay) en las tareas de corrección de un “Misal para Fieles” que editara Bonum y la publicación de la revista “Kyrios”.
Musicalmente ingresa en 1956 al Conservatorio Municipal donde estudia piano, teoría y solfeo.

Paralelamente conoce el “Instituto de Música Sacra” donde se forma en canto gregoriano con el Pbro. Manuel Fernández, armonio y órgano  con Adriana Fontana y Carlota Faedo, y armonía y composición con Luis María Serra y Roberto Caamaño. Asiste paralelamente a la Facultad Teológica Evangélica donde cursa dirección coral con el maestro Pablo Sosa.

Entre 1964 y 1970 es organista titular de Santa Rosa de Lima donde sucede al Mtro. Silvio Fornasari. A instancias de Mons. Jesús G.Segade obtiene el cargo de organista titular de la Basílica de Ntra. Sra. del Pilar, cargo que ejerce  durante 20 años y donde conoce al Pbro. Ricardo Dotro, Vicario Cooperador de la Parroquia. Retirado de la Basílica del Pilar,  el deseo de vivir la liturgia en plenitud lo llevan a ocupar el cargo de organista en San Lorenzo Mártir junto a su maestro el Padre Ricardo Dotro, a quien sigue posteriormente en su nuevo destino en la Parroquia de San Miguel Arcángel.
La tarea necesidad de material musical junto al Padre Dotro lo llevan - sin suficientes conocimientos en armonía – a la  tarea de componer antífonas para los tres ciclos litúrgicos dominicales y dos ciclos ordinarios; así como también salmos y canciones para utilidad del servicio litúrgico.

Actualmente es organista de San Miguel Arcángel y colabora en las Parroquias de San Agustín junto al maestro Luis Caparra y Santa Rosa de Lima.
Trabajó en la Comisión Arquidiocesana de Música, es miembro de la SAL (Sociedad Argentina de Liturgia) y dictó clases en la Universidad Católica Argentina.

 

Fue el papa de comienzos del siglo XX, en el cual hemos nacido todos nosotros.
 
El padre Ricardo le tiene devoción personal. Leer su vida le permitió encontrar a un hombre sencillo, todo de Dios, que ocupó en la Iglesia todos los cargos.

Ha realizado una interesante colaboración en el acercamiento del pueblo a la liturgia. Nos dio pautas para el canto y la música. Fomentó la comunión frecuente, etc.
 
A San Pío X, "Beppi" para sus compañeros de la infancia y su familia, le pedimos que nos consiga del Señor las bendiciones que necesitamos para seguir adelante con esta obra que hemos puesto bajo su Patrocinio.

José Sarto, después Pío X, nació en Riese, poblado cerca de Venecia, Italia en 1835 en el seno de una familia humilde siendo el segundo de diez hijos. “Beppi” fue su sobrenombre.

Todavía siendo niño perdió a su padre por lo que pensó dejar de estudiar para ayudar a su madre en los gastos de manutención de la familia, sin embargo ésta se lo impidió y pudo continuar sus estudios en el seminario gracias a una beca que le consiguió un sacerdote amigo de la familia.

Una vez ordenado fue vicario parroquial, párroco, canónigo, obispo de Mantua y Cardenal de Venecia, puestos donde duró en cada uno de ellos nueve años. Bromeando platicaba que solamente le faltaban nueve años de Papa, y fueron once años y unos pocos días.

Muchas son las anécdotas de este santo que reflejan tanto su santidad como su lucha por superar sus defectos, entre ellas se destacan tres:

Siendo Cardenal de Venecia se encontró con un anciano al que la policía le había quitado el burro que tenía para trabajar; al enterarse el Cardenal se ofreció a pagar la multa que le cobraban y a acompañarlo a recoger el burro porque exigían al anciano que lo respaldara una persona de confianza. Ante la negativa del anciano para que lo acompañara el Cardenal afirmó que si una obra buena no costaba no merecía gran recompensa;

Cuando era un sacerdote joven, José Sarto, estando con su hermana se quejó de dolor de muelas lo que provocó que ella lo criticara y lo tachara de quejoso y flojo respondiéndole con una bofetada. Sintiéndose avergonzado se disculpó por ser tan violento, defecto que fue corrigiendo. Asimismo, una vez de visita en el Colegio de San Juan Bosco fue invitado a almorzar en la pobreza de ese colegio, donde al salir buscó un mejor lugar para comer, aunque después se volvió más y más sacrificado.

En 1903 al morir León XIII fue convocado a Roma para elegir al nuevo Pontífice. En Roma no era candidato para algunos por no hablar francés y él mismo se consideraba indigno de tal nombramiento.

Durante la elección los Cardenales se inclinaron en principio y por mayoría por el Cardenal Rampolla, sin embargo el Cardenal de Checoslovaquia anunció que el Emperador de Austria no aceptaba al Cardenal Rampolla como Papa y tenía el derecho de veto en la elección papal, por lo que el Cardenal Rampolla retiró su nombre del nombramiento. Reanudada la votación los Cardenales se inclinaron por el Cardenal Sarto quien suplicó que no lo eligieran hasta que una noche una comisión de Cardenales lo visitó para hacerle ver que no aceptar el nombramiento era no aceptar la voluntad de Dios. Aceptó pues convencido de que si Dios da un cargo, da las gracias necesarias para llevarlo a cabo. 

Escogió el nombre de Pío inspirado en que los Papas que eligieron ese nombre habían sufrido por defender la religión.

Tres eran sus más grandes características: La pobreza : fue un Papa pobre que nunca fue servido más que por dos de sus hermanas para las que tuvo que solicitar una pensión para que no se quedaran en la miseria a la hora de la muerte de Pío X; la humildad : Pío X siempre se sintió indigno del cargo de Papa e incluso no permitía lujos excesivos en sus recámaras y sus hermanas que lo atendían no gozaban de privilegio alguno en el Vaticano; la bondad : Nunca fue difícil tratar con Pío X pues siempre estaba de buen genio y dispuesto a mostrarse como padre bondadoso con quien necesitara de él.

Una vez que fue elegido Papa decretó que ningún gobernante podía vetar a Cardenal alguno para Sumo Pontífice.

Dentro de sus obras destaca el combate contra dos herejías en boga en esa época: Modernismo, la cual la combatió en un documento llamado Pascendi estableciendo que los dogmas son inmutables y la Iglesia si tiene autoridad para dar normas de moral; la otra herejía que combatió fue la del Jansenismo que propagaba que la Primera Comunión se debía retrasar lo más posible; en contraposición Pío X decretó la autorización para que los niños pudieran recibir la comunión desde el momento en que entendía quien está en la Santa Hostia Consagrada. Este decreto le valió ser llamado el Papa de la Eucaristía.

Fundó el Instituto Bíblico para perfeccionar las traducciones de la Biblia y nombró una comisión encargada de ordenar y actualizar el Derecho Canónico. Promovió el estudio del Catecismo.

Murió el 21 de agosto de 1914 después de once años de pontificado.

 
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