Fue el papa de comienzos del siglo XX,
en el cual hemos nacido todos nosotros.
El padre Ricardo le tiene devoción personal. Leer su vida le permitió encontrar
a un hombre sencillo, todo de Dios, que ocupó en la Iglesia todos los
cargos.
Ha realizado una interesante colaboración en el
acercamiento del pueblo a la liturgia. Nos dio pautas para
el canto y la música. Fomentó la comunión
frecuente, etc.
A San Pío X, "Beppi" para sus compañeros de la infancia
y su familia, le pedimos que nos consiga del Señor las bendiciones que
necesitamos para seguir adelante con esta obra que hemos puesto bajo su Patrocinio.
José Sarto, después
Pío
X, nació en Riese, poblado cerca de Venecia, Italia
en 1835 en el seno de una familia humilde siendo el segundo
de diez hijos. “Beppi” fue su sobrenombre.
Todavía siendo niño perdió a
su padre por lo que pensó dejar de estudiar para
ayudar a su madre en los gastos de manutención de
la familia, sin embargo ésta se lo impidió y
pudo continuar sus estudios en el seminario gracias a una
beca que le consiguió un sacerdote amigo de la familia.
Una vez ordenado fue vicario parroquial,
párroco, canónigo,
obispo de Mantua y Cardenal de Venecia, puestos donde
duró en cada uno de ellos
nueve años. Bromeando platicaba que solamente le
faltaban nueve años de Papa, y fueron once años
y unos pocos días.
Muchas son las anécdotas
de este santo que reflejan tanto su santidad como su
lucha por superar sus defectos, entre ellas se destacan
tres:
Siendo
Cardenal de Venecia se encontró con
un anciano al que la policía le había quitado
el burro que tenía para trabajar; al enterarse el
Cardenal se ofreció a pagar la multa que le cobraban
y a acompañarlo a recoger el burro porque exigían
al anciano que lo respaldara una persona de confianza.
Ante la negativa del anciano para que lo acompañara
el Cardenal afirmó que si una obra buena no costaba
no merecía gran recompensa;
Cuando era un sacerdote joven,
José Sarto,
estando con su hermana se quejó de dolor de muelas
lo que provocó que ella lo criticara y lo tachara
de quejoso y flojo respondiéndole con una bofetada.
Sintiéndose avergonzado se disculpó por ser
tan violento, defecto que fue corrigiendo. Asimismo, una
vez de visita en el Colegio de San Juan Bosco fue invitado
a almorzar en la pobreza de ese colegio, donde al salir
buscó un mejor lugar para comer, aunque después
se volvió más y más sacrificado.
En 1903 al morir León XIII fue
convocado a Roma para elegir al nuevo Pontífice.
En Roma no era candidato para algunos por no hablar francés
y él mismo se consideraba indigno de tal nombramiento.
Durante
la elección
los Cardenales se inclinaron en principio y por mayoría
por el Cardenal Rampolla, sin embargo el Cardenal de Checoslovaquia
anunció que el Emperador de Austria no aceptaba
al Cardenal Rampolla como Papa y tenía el derecho
de veto en la elección papal, por lo que el Cardenal
Rampolla retiró su nombre del nombramiento. Reanudada
la votación los Cardenales se inclinaron por el
Cardenal Sarto quien suplicó que no lo eligieran
hasta que una noche una comisión de Cardenales lo
visitó para hacerle ver que no aceptar el nombramiento
era no aceptar la voluntad de Dios. Aceptó pues
convencido de que si Dios da un cargo, da las gracias necesarias
para llevarlo a cabo.
Escogió el nombre
de Pío
inspirado en que los Papas que eligieron ese nombre habían
sufrido por defender la religión.
Tres
eran sus más grandes características:
La pobreza : fue un Papa pobre que nunca
fue servido más que por dos de sus hermanas para
las que tuvo que solicitar una pensión para que
no se quedaran en la miseria a la hora de la muerte de
Pío X; la humildad : Pío
X siempre se sintió indigno del cargo de Papa e
incluso no permitía lujos excesivos en sus recámaras
y sus hermanas que lo atendían no gozaban de privilegio
alguno en el Vaticano; la bondad : Nunca
fue difícil tratar con Pío X pues siempre
estaba de buen genio y dispuesto a mostrarse como padre
bondadoso con quien necesitara de él.
Una
vez que fue elegido Papa decretó que
ningún gobernante podía vetar a Cardenal
alguno para Sumo Pontífice.
Dentro
de sus obras destaca el combate contra dos herejías
en boga en esa época:
Modernismo, la cual la combatió en un documento
llamado Pascendi estableciendo que los dogmas son inmutables
y la Iglesia si tiene autoridad para dar normas de moral;
la otra herejía que combatió fue la del Jansenismo
que propagaba que la Primera Comunión se debía
retrasar lo más posible; en contraposición
Pío X decretó la autorización para
que los niños pudieran recibir la comunión
desde el momento en que entendía quien está en
la Santa Hostia Consagrada. Este decreto le valió ser
llamado el Papa de la Eucaristía.
Fundó el Instituto
Bíblico
para perfeccionar las traducciones de la Biblia y nombró una
comisión encargada de ordenar y actualizar el Derecho
Canónico. Promovió el estudio del Catecismo.
Murió el
21 de agosto de 1914 después de once años
de pontificado.